Leonor de Aquitania: águila dorada, águila bicéfala

por María José Gómez Yubero (coord. Club de Lectura Alexandreia Historia 1)


La lectura de Leonor de Aquitania de Régine Pernoud (El Acantilado, 2009), fue el punto de partida de una sesión especialmente rica del Club de Lectura Alexandreia de Historia, centrada en una de las mujeres más fascinantes de la Edad Media europea. La obra permite acercarse a Leonor desde una perspectiva rigurosa, alejada de la pura recreación novelesca y de los tópicos que durante siglos han oscurecido su figura. El debate en un club de lectura amplifica las miradas sobre un personaje tan poliédrico como sorprendente en su época.

Pernoud no escribe una novela, aunque la vida de Leonor contenga todos los elementos de una gran narración: poder, belleza, viajes, cruzadas, matrimonios, traiciones, hijos enfrentados, reclusión, ambición, resistencia y una extraordinaria capacidad para volver siempre al centro de la escena. La autora escribe desde el rigor de la historiadora, pero con una sensibilidad narrativa que permite comprender la fuerza humana y política del personaje.

Uno de los grandes méritos del libro es que desmonta la leyenda negra que ha acompañado a Leonor. Durante siglos se la presentó como una mujer frívola, sensual, caprichosa, manipuladora o peligrosa. Se le atribuyeron amantes, intrigas y culpas que muchas veces parecen decir más de quienes las transmitieron que de ella misma. La biografía de Pernoud permite mirar más allá de esas sombras y recuperar a una Leonor mucho más sólida: una mujer culta, poderosa, inteligente y plenamente consciente de su rango.

Leonor no fue simplemente reina de Francia y después reina de Inglaterra. Fue, ante todo, duquesa de Aquitania por derecho propio. Ese dato es esencial para entenderla. Aquitania no era un adorno en su biografía, sino el centro de su identidad política. Era un territorio rico, extenso, refinado y culturalmente brillante. Leonor llegó al matrimonio con poder propio, y toda su vida puede leerse como una defensa de esa herencia, de su autonomía y de su linaje.

Por eso resulta tan sugerente afirmar que Leonor sabía quién era. No aceptó quedar reducida al papel de esposa o madre de reyes, aunque también ejerció esos papeles con enorme trascendencia. Fue una mujer educada para preservar un patrimonio, para entender el poder y para moverse en un mundo de alianzas, vasallajes, guerras y equilibrios familiares. Su ambición, más que un defecto, fue una forma de supervivencia política.

Su primer matrimonio con Luis VII de Francia revela el choque entre dos mundos. Él, más inclinado a la religiosidad y al ideal monástico; ella, heredera de una cultura cortesana, trovadoresca y meridional, más libre y refinada. La anulación de ese matrimonio cambió el mapa de Europa. Poco después, Leonor se casó con Enrique Plantagenet, futuro Enrique II de Inglaterra, y Aquitania quedó vinculada al inmenso espacio político angevino. Con ello, Leonor no solo cambió de marido: desplazó el equilibrio entre Francia e Inglaterra.

Su relación con Enrique II fue mucho más compleja. Enrique era enérgico, incansable, poderoso. Leonor no pudo dominarlo como quizá sí influyó sobre Luis VII, pero tampoco desapareció bajo su sombra. Fue esposa, aliada, rival y finalmente prisionera. Apoyó la rebelión de sus hijos contra Enrique, pagó por ello con años de encierro, pero no quedó anulada. Tras la muerte del rey, regresó a la política con una fuerza asombrosa.

Especialmente intensa fue su relación con Ricardo Corazón de León. Ahí aparece una de las frases más poderosas vinculadas a su figura, cuando se dirige al Papa como “reina de Inglaterra por la ira de Dios”. La expresión resume de forma magnífica su carácter: dolorida, desafiante, consciente de su dignidad y capaz de interpelar incluso a la máxima autoridad espiritual de su tiempo.

La maternidad en Leonor fue también una forma de poder y de permanencia histórica. Sus hijos e hijas proyectaron su influencia por toda Europa: Ricardo Corazón de León y Juan Sin Tierra en Inglaterra; Matilde en el mundo germánico; Juana en Sicilia y Tolosa; y Leonor Plantagenet en Castilla. A través de esta última, su linaje llega a Berenguela, Fernando III, Alfonso X, Isabel la Católica y, de forma remota y simbólica, hasta la actual princesa de Asturias, Leonor de Borbón. Por eso se ha visto en Leonor de Aquitania una verdadera “abuela de Europa”: porque su legado no terminó con su muerte, sino que continuó a través de una descendencia que enlazó buena parte de las casas reales europeas.

El vínculo con Isabel la Católica resulta especialmente sugerente. Ambas fueron mujeres de una conciencia política excepcional: Leonor defendió Aquitania como Isabel defendió Castilla. Las separan tres siglos y mundos muy distintos, el universo feudal de los ducados y vasallajes frente al nacimiento del Estado moderno, y también una proyección diferente: la de Isabel fue más estatal y universal; la de Leonor, más dinástica, territorial y europea, tejida a través del linaje, los matrimonios y la descendencia. Pero ambas comparten algo esencial: no estuvieron simplemente cerca del poder; lo entendieron, lo ejercieron y dejaron una huella decisiva.

La lectura de Pernoud invita también a una reflexión más amplia sobre las mujeres en la historia. Cuando los hombres han ejercido el poder con determinación, se les ha llamado líderes, estrategas o conquistadores. Cuando lo han hecho las mujeres, con frecuencia se las ha descrito como ambiciosas, manipuladoras, arpías o peligrosas. Leonor sufrió esa mirada. Quizá precisamente porque no se resignó, porque no se borró, porque decidió ocupar un lugar que muchos no estaban dispuestos a concederle.

Por eso su figura sigue resultando tan moderna. No porque podamos trasladarla sin más a categorías actuales, sino porque su vida plantea una pregunta que sigue viva: ¿cuántas mujeres han sido deformadas por la historia simplemente por haber sido demasiado libres, demasiado inteligentes o demasiado conscientes de su propio valor?

Leonor de Aquitania fue un personaje de su tiempo, pero también lo desbordó. Fue hija de la cultura trovadoresca, señora feudal, reina, madre, prisionera, negociadora, viajera incansable y matriarca europea. Su vida permite comprender mejor el siglo XII, pero también revisar nuestra forma de mirar a las mujeres que ejercieron poder.

Quizá su nombre no signifique literalmente “águila dorada”, aunque la imagen le convenga profundamente. Leonor fue un águila de oro por su altura, por su fuerza y por su mirada larga sobre la historia. Y fue también, simbólicamente, un águila bicéfala: una cabeza mirando a Francia y otra a Inglaterra; una cabeza coronada por el poder y otra oscurecida por la leyenda negra que quiso verla como mujer peligrosa, demoníaca o dominada por el odio.

Pero por encima de esas sombras permanece la realidad de una mujer incomparable: libre, lúcida, resistente y capaz de volar más alto que los límites que su tiempo quiso imponerle.

Alexandreia y Real Club La Moraleja inician una alianza para crear clubes de lectura

El pasado 15 de diciembre, la Asociación Alexandreia y el Real Club La Moraleja (RCLM) firmaron un acuerdo a tres años para crear clubes de lectura sobre distintas temáticas entre las comunidades de socios de RCLM. Se trata del primer acuerdo con una de las mayores sociedades deportivas de España para Alexandreia, y el inicio de una nueva actividad cultural dirigida a socios para el RCLM.

Alexandreia aportará la experiencia, metodología y tecnología que caracterizan a sus clubes de lectura, mientras que el RCLM creará sus clubes internos, aportará los coordinadores, los miembros y comunicará internamente la actividad para los socios que deseen ser parte.

El RCLM ofrece a sus 6000 socios cuatro campos de golf de 18 hoyos y tiene unas magníficas instalaciones sociales, culturales y deportivas en el campo. El primero y segundo campos se encuentran en la urbanización La Moraleja y Encinar de los Reyes, y el tres y cuatro en Algete.

Una de las características de los clubes de lectura Alexandreia es que todos los miembros pueden proponer libros para cada edición del club, votándolos anónimamente y finalmente leyendo el que haya tenido mayor puntuación. Todo el proceso se realiza a través de la aplicación de Alexandreia, el cual consisten en emails automatizados con los formularios correspondientes. Los clubes Alexandreia tienen un máximo de 20 a 25 personas, con una asistencia media en torno a 12/14 personas por sesión.

RCLM acogerá en sus instalaciones la celebración de las sesiones, ofreciendo una actividad social adicional, de forma recurrente, y que complementa otras actividades culturales. Éstas pueden ser presentaciones de libros o conferencias que ya ofrece a sus socios. Precisamente Alexandreia ha inaugurado una nueva gama de actividades, los Encuentros con Autores, donde los coordinadores de los clubes que lo desean organizan tertulias públicas con escritores a propósito de su libro. La primera fue organizada por la coordinadora del club de historia, María José Gómez Yubero, a propósito del libro Conversos, de David Jiménez Blanco.

Para Alexandreia, el acuerdo con el RCLM supone una nueva ratificación del alcance colaborativo y transversal de nuestro modelo de creación de una red clubes de lectura, cada uno con su propia estructura, temática y personalidad, pero unidos a través de una metodología común de funcionamiento y deseo de promover el pensamiento crítico y la conversación que hace crecer a las personas. Alexandreia propone un asociacionismo activo con todo tipo de instituciones y sociedades que quieran participar en la creación de clubes de lectura sobre libros editados en lengua española, en cualquier parte de España o en el extranjero.

Con este nuevo acuerdo, Alexandreia ya ha firmado cuatro acuerdos institucionales desde su creación en junio 2024, incluyendo la Universidad Politécnica de Madrid, la Fundación Código Venezuela y la Fundación Amigos de la Alhambra. En las próximas semanas se anunciará la creación de más clubes autogestionados y clubes asociativos.

Reseña: « Conversos », una obra de David Jiménez-Blanco (Editorial Almuzara)

por María José Gómez Yubero ::

Conversos es un libro singular, distinto, inesperado, que abre una puerta profunda hacia un pasado que sigue latiendo en el presente. La obra de David Jiménez-Blanco, ópera prima en su faceta de escritor, combina con maestría una narrativa híbrida que se mueve entre el cuaderno de viajes, la crónica histórica, la biografía, la investigación en proceso, la reflexión personal y el diálogo, para reconstruir un capítulo decisivo de la historia española: el mundo de los judíos, de los conversos y de la España que transita del final de la Edad Media al umbral del Renacimiento.

No es casual que la presentación de este libro, que tuve el honor de conducir el pasado 3 de diciembre, haya sido la primera actividad cultural conjunta del Instituto Español de Analistas y de Alexandreia Club de Lectura, dos instituciones a las que me siento estrechamente vinculada tanto por profesión como por vocación. El Instituto Español de Analistas, que este año celebra su 60º aniversario, trabaja para fomentar el análisis riguroso, la formación de calidad y la difusión del conocimiento en el ámbito económico y financiero; Alexandreia, por su parte, nació con la convicción de que la lectura cobra sentido pleno cuando se comparte.

En ambas instituciones confluyen los mismos principios: el interés por comprender los orígenes de los fenómenos, el rigor intelectual y la certeza de que el diálogo es una herramienta imprescindible para aprender. Alexandreia nació, precisamente, bajo la idea de que leer es conversar: somos “lectoconversadores”. Y Conversos es, en esencia, un libro nacido del diálogo.

Ese diálogo se despliega a través del viaje que David emprende junto a Samuel Bengio, descendiente de judíos sefardíes, cuya mirada sirve de contrapunto imprescindible a las raíces cristianas del autor. La tensión creativa entre ambos sostiene el libro: dos tradiciones, dos memorias, dos identidades que se interrogan mutuamente mientras recorren casi 9.000 kilómetros en busca de una historia compartida.

El eje narrativo es la figura extraordinaria de Salomón Leví, rabino burgalés, maestro de rabinos y padre de cinco hijos, que tras su conversión adoptó el nombre de Pablo de Santa María y llegó a ser obispo, primero de Cartagena y después de Burgos, además de canciller del rey de Castilla y asesor de papas. Su vida, larga, brillante y no exenta de controversia, permite entender la complejidad del periodo que se extiende entre 1391 y 1492: los pogromos, las disputas religiosas, el Cisma de Occidente y un entramado de tensiones religiosas, políticas y culturales que marcaron el destino de España durante siglos.

La obra está poblada de personajes memorables. Entre ellos destacan el Papa Luna, Benedicto XIII, hombre de profundas convicciones y aragonés tenaz hasta el extremo; Fernando de Antequera, primer Trastámara en la Corona de Aragón tras el Compromiso de Caspe; el temible Ferrán Martínez, impulsor implacable de los pogromos de 1391, auténtico malo entre los malos de esta historia; y, por supuesto, el omnipresente Vicente Ferrer, figura decisiva en la predicación y en las conversiones masivas del periodo, cuya influencia marcó de forma indeleble la espiritualidad y la política de su tiempo.

El libro se completa con ecos sefardíes de siglos posteriores, como el de José de la Vega, autor del primer manual bursátil, Confusión de confusiones (1688), testimonio de la vitalidad intelectual de una diáspora que siguió prosperando lejos de España.

Aunque las mujeres no ocupan un papel protagonista, Conversos recupera la presencia de varias figuras esenciales: Catalina de Lancaster, impulsora de las Leyes de Valladolid; Joana, la esposa de Salomón Leví, a quien él terminó abandonando pero junto a la cual acabaría siendo enterrado; Teresa de Cartagena, la nieta sorda que llegó a convertirse en la primera escritora religiosa casi contemporánea de Teresa de Jesús, también descendiente de conversos; y, aunque solo de pasada, la imponente figura de Isabel la Católica, cuyo reinado constituye el telón de fondo final de esta historia.

Con una prosa clara y una estructura dinámicaConversos invita al lector no solo a conocer la historia, sino a pensarla. Y es ahí donde surge una pregunta inevitable: ¿qué hubiera pasado si no se hubiera forzado la conversión o si no hubiera habido expulsión? ¿Existían alternativas viables? ¿Cómo habría cambiado el devenir de España? ¿Habría influido en la larga decadencia posterior del Imperio? Y, sobre todo: ¿qué papel podría haber jugado una mayor diversidad cultural en la construcción de una España más abierta, más plural, quizá más dialogante?

Estas preguntas no buscan reescribir el pasado, sino comprender el presente. Y hacen de Conversos un libro profundamente actual: una invitación a reflexionar sobre nuestra identidad y a revisar, sin miedo, las sombras y posibilidades de nuestra propia historia.

Si algo nos recuerda este libro y la conversación que inspira es que la historia nos habla, nos cuestiona y nos ilumina. En un mundo de incertidumbre, en una auténtica confusión de confusiones, la respuesta siempre está en los libros. Como decía recientemente la reina Letizia, todos los caminos llevan a los libros.

Identidad, memoria y diálogo: la travesía de « Conversos »

La primera presentación de un libro con su autor dentro de las actividades de Alexandreia comenzó con una energía particular, como si la curiosidad colectiva hubiese encontrado un hogar natural.

La sesión fue inaugurada por Lola Solana, presidenta del Instituto Español de Analistas Financieros, quien dio la bienvenida al público y subrayó el valor de espacios donde el conocimiento puede compartirse con rigor y cercanía. En ese marco, se reunieron David Jiménez-Blanco, María José Gómez Yubero y Samuel Bengio para conversar acerca de la obra del primero de ellos: Conversos (Almuzara, 2025). Se trató de un diálogo que no solo iluminó la obra, sino también las preguntas que laten bajo la historia de la península.

La obra de Jiménez-Blanco avanza con ritmo de viaje y rigor de archivo, pero también con esa voz baja del que se hace preguntas simples y enormes. “Siempre me han interesado los porqués”, dijo en uno de los primeros momentos del encuentro, y esa declaración funciona como brújula de un libro que mezcla historia, desplazamientos, biografía y reflexión. Conversos sigue las huellas de Salomón Leví —rabino, maestro de rabinos, obispo, asesor real y figura tan extraordinaria como inquietante— para revelar cómo la historia de España se ha tejido a través de identidades múltiples, capas superpuestas y una mezcla mucho más profunda de lo que solemos admitir. “Los españoles llevamos dentro mucha más sangre judía de la que creemos”, recordó el autor, y la sala entera pareció acomodarse en el peso de esa afirmación.

Samuel Bengio aportó la perspectiva judía contemporánea desde un lugar íntimo y generoso. Explicó cómo, tras la destrucción del Templo en el año 70, el judaísmo se volvió portátil, capaz de deslocalizar sus rituales sin perder cohesión ni memoria. Esa portabilidad, esa fuerza de transmisión, es la que permitió que las comunidades sefardíes florecieran en la península durante quince siglos. La historia resonó en un punto esencial del libro: los judíos no desaparecieron; permanecieron, se transformaron, se mezclaron, dejaron huellas. Como recordó Bengio, “el judío existe porque consigue transmitir aquello en lo que cree”, una frase que se instaló con suavidad en el público, casi como una revelación compartida.

La conversación transitó desde los pogromos de 1391 —ese incendio tardío en comparación con el resto de Europa— hasta las tensiones que la centralización del poder generó en reinos como Castilla y Aragón. Jiménez-Blanco señaló que la uniformidad es una enfermedad típica de los sistemas que acumulan autoridad y que la minoría visible siempre acaba pagando el costo. El diálogo avanzaba con naturalidad entre fechas, ciudades y personajes (el Papa Luna, Vicente Ferrer, Catalina de Lancaster) que iluminan ese periodo en el que las comunidades judías, poco a poco, fueron empujadas hacia el límite de lo soportable.


Uno de los momentos más vívidos surgió cuando María José recuperó la figura de Giovanna, esposa de Salomón Leví. La historia apenas conserva rastros de ella, pero su silencio resuena como la otra cara del libro: la de aquellos que no eligieron convertirse, la de quienes observaron desde el borde cómo un mundo entero se desmoronaba. Esa dimensión íntima, casi doméstica, es la que vuelve Conversos un libro tan humano. Jiménez-Blanco no escribe solo sobre procesos históricos, sino sobre decisiones irreversibles, pérdidas, renuncias y fidelidades.

La lectura del libro también encendió una reivindicación inesperada: la de la Edad Media. El autor recordó, entre risas, que muchas de las sombras que atribuimos a ese periodo pertenecen en realidad al Renacimiento, y que la cultura medieval española —entre traducciones, escuelas y convivencia— fue una de las grandes bisagras del pensamiento europeo. Fue un guiño de justicia histórica que el público celebró con entusiasmo.

Hacia el final, la conversación derivó hacia la idea de diversidad perdida. Bengio lo expresó con claridad: expulsar a judíos y moriscos significó expulsar complejidad, y con ello creatividad, riqueza intelectual, formas distintas de mirar. Se insinuó una pregunta imposible pero fértil: ¿qué habría sido España si no hubiera renunciado a esa pluralidad? La historia no concede segundas versiones, pero sí nos permite imaginar futuros distintos. Quizá por eso Conversos encuentra su fuerza: porque no es solo un libro sobre el pasado, sino un espejo que pide atención al presente.

En ese espejo también se reconoce Alexandreia. Como recordó Enrique Titos, la asociación nació en 2024 con el deseo de unir la lectura —actividad íntima— con la conversación —acto radicalmente plural, y hoy ha crecido hasta reunir catorce clubes en Madrid, Melilla y Alicante. Este encuentro con autores inaugura una nueva línea de actividad que confirma algo esencial: cuando un libro se encuentra con una comunidad lectora, el texto se expande y se llena de vida. Somos, al fin y al cabo, lectoconversadores.

Durante toda la sesión, Lola Solana acompañó el encuentro con una discreta cercanía que recordaba la vocación del Instituto: tender puentes entre el pensamiento crítico, la conversación y la comunidad profesional que lo sostiene.

Al salir del Instituto, quedó en el aire esa sensación tan nuestra, casi reconocible ya como un sello Alexandreia: la intuinción de que la cultura se vuelve más luminosa cuando se comparte, que un libro se expande cuando alguien lo piensa en voz alta y que la conversación crea comunidad incluso antes de que nos demos cuenta. Quizá esa sea nuestra misión más silenciosa: acompañarnos leyendo, pensar juntos y seguir construyendo un espacio donde la palabra circule con libertad y cuidado. En cada encuentro, en cada club, en cada lector que llega, late esa idea sencilla y poderosa: la lectura nos reúne, la conversación nos transforma. Somos, y seguiremos siendo, lectoconversadores.

Más conectados, más aislados. ¿Tiene solución?

En la era de la hiperconexión, donde los dispositivos digitales se han convertido en mediadores de nuestras relaciones, cabría pensar que nunca hemos estado más acompañados. Pero la realidad es otra: la soledad se ha convertido en una de las grandes emergencias sociales de nuestro tiempo. No es sólo una impresión generacional ni un fenómeno aislado; es un desafío que atraviesa edades, países y contextos, hasta el punto de que en 2018 el Reino Unido creó un Ministerio de la Soledad. En un reciente coloquio Encuentro sobre el Pensamiento organizado por Arquia Cultura, descubrimos por qué esta paradoja se ha instalado en nuestras vidas y qué puede hacerse, desde lo personal y lo colectivo, para recomponer vínculos que parecen haberse ido deshilachando.

Hay una constatación llamativa y contraintuitiva: los jóvenes son hoy el grupo más afectado por la soledad. Entre los 16 y los 24 años se registran las mayores tasas de aislamiento emocional, un dato que contradice la impresión de que este es un problema propio de la vejez. La hipercomunicación, en lugar de acercarnos, ha modificado nuestros hábitos de conversación, de atención y de presencia. Disponemos de más canales, más estímulos, más pantallas… y sin embargo hablamos menos, escuchamos menos y nos reunimos menos. Incluso el acceso masivo al conocimiento, que podría habernos hecho más dialogantes, ha producido un efecto inesperado: cada uno se atrinchera en sus convicciones, alimentado por algoritmos que refuerzan certezas y ahogan matices.

Los asistentes al coloquio analizaron el fenómeno desde el ángulo filosófico, sociológico y psiquiátrico. Coincidieron todos en que la respuesta al problema no puede delegarse enteramente en el Estado. Las instituciones deben intervenir en casos de vulnerabilidad extrema, pero la raíz de esta crisis no es normativa, sino comunitaria. A medida que las redes de apoyo naturales —familia, vecinos, grupos de pertenencia— se debilitan, aparece una especie de “vacío social” que ninguna ley puede llenar. Tocqueville ya advirtió hace dos siglos que cuando los ciudadanos se repliegan en lo privado dejan de ser ciudadanos y se convierten en súbditos. El Estado puede proteger, pero no puede sustituir al tejido emocional que nace del encuentro entre personas.

Desde el ámbito clínico, la situación adquiere matices igualmente reveladores. En las consultas de psiquiatría han aumentado exponencialmente los casos ligados al “sufrimiento de la vida”: ansiedad, insomnio, angustia difusa, agotamiento emocional. Problemas que antes se elaboraban en diálogo con el entorno y que hoy se medicalizan casi por defecto. Sin embargo, los fármacos no pueden reemplazar lo que antes ofrecía la conversación cotidiana: acompañamiento, escucha, contención. Uno de los datos más impactantes del coloquio fue que la soledad percibida duplica o triplica la mortalidad de pacientes que han sufrido un infarto. Más allá del número de contactos, lo decisivo es la sensación íntima de no tener a nadie.

La tecnología aparece repetidamente como acelerador del problema. Muchos investigadores sitúan un punto de inflexión en 2010, coincidiendo con el diagnóstico de Jonathan Haidt (La generación ansiosa – Deusto 2024)momento en el que la popularización de la cámara frontal del iPhone y el nacimiento de Instagram cambiaron la relación con nuestra imagen y con la percepción del valor propio. La atención —un recurso escaso, quizás el más valioso hoy— se fragmenta. Los jóvenes crecen entre una absoluta falta de supervisión en internet y una sobreprotección extrema en la vida real, lo que erosiona su autonomía y su capacidad de resiliencia. A ello se suma la polarización política alimentada por algoritmos que premian la indignación, creando burbujas donde ya no se conversa: se combate. Las familias y amistades se resquebrajan por adhesiones partidistas que, lejos de generar pensamiento crítico, fomentan emociones binarias.

Pero el coloquio no se quedó únicamente en el diagnóstico. También ofreció caminos posibles para reconstruir vínculos. Uno de ellos es asumir que la vulnerabilidad no es un fallo, sino un puente. En un mundo obsesionado con la perfección, la verdadera conexión se produce cuando se comparte lo frágil. La compañía —no la presencia simbólica, sino la real— se convierte en una forma de cuidado tan fundamental como cualquier política pública. A veces, la diferencia entre sentirse acompañado o abandonado está en gestos mínimos: un mensaje auténtico, una visita, un tupper que llega justo cuando alguien lo necesita. La vida comunitaria no se sostiene con grandes discursos, sino con pequeñas heroicidades diarias, como apagar el móvil para atender realmente a quien tenemos delante.

El coloquio cerró con una idea que encaja profundamente con el espíritu de los clubes de lectura de Alexandreia: no somos individuos aislados, sino personas que existen en relación. La palabra “comunidad” proviene de munus, “deuda mutua”: vivir juntos implica reconocernos necesitados unos de otros. Frente al miedo a ser sustituidos por la inteligencia artificial, conviene recordar que aquello que nos hace humanos —la capacidad de cuidar, de escuchar, de conversar— no es automatizable. En tiempos de soledad, recuperar estos espacios de conversación auténtica se vuelve imprescindible.

Quizás, en medio del ruido, la lectura compartida siga siendo uno de los mejores caminos para reencontrarnos. Porque leer con otros, pensar con otros y hablar con otros nos recuerda que, aunque vivamos rodeados de pantallas, seguimos siendo seres diseñados para la compañía.

La Asociación Alexandreia firma un convenio con Fundación Amigos de la Alhambra

El 6 de noviembre el presidente de la Fundación Amigos de la Alhambra, David Jiménez-Blanco y el presidente de la Asociación Alexandreia, Enrique Titos, firmaron un convenio de colaboración para crear clubes de lectura y participar en eventos literarios en el marco de las actividades de la Fundación.

El convenio se firmó en el Palacio de Carlos V dentro del recinto de la Alhambra, tras la finalización de una conferencia del historiador mexicano Juan Miguel Zunzunegui sobre 1492: el año que cambió el mundo. El evento, organizado por la Fundación, resultó un éxito de convocatoria del cual Alexandreia se hizo eco en sus redes.

La Fundación Amigos de la Alhambra, creada en 2024, tiene como fin esencial la promoción, estímulo y desarrollo de cuantas acciones culturales, educativas y sociales contribuyan a la conservación, conocimiento, difusión y disfrute del patrimonio histórico-artístico del recinto de la Alhambra, así como a la vinculación ciudadana con este legado universal. La Alhambra es uno de los monumentos más visitados por turistas en toda España junto con la Sagrada Familia. El Patronato de la Fundación está compuesto por personas muy reconocidas dentro del ámbito social, cultural y económico de la ciudad de Granada.

La Fundación tiene un activo programa de captación de Amigos de la Alhambra con distintas modalidades de participación económica. Los miembros de los clubes Alexandreia recibirán un descuento del 25% sobre las tarifas oficiales, y podrán participar en los eventos asociados al programa. Para más información los interesados podrá contactar directamente con la Fundación identificándose como miembros de un club de lectura de Alexandreia. La Asociación Alexandreia está desarrollando su propio programa de Amigos de Alexandreia dirigido a personas que simpaticen con los objetivos de creación de clubes de lectura como eje para el refuerzo del pensamiento crítico y del diálogo y aprendizaje colectivo.

A partir de este convenio, la Asociación Alexandreia y la Fundación Amigos de la Alhambra comenzarán a explorar el lanzamiento de clubes conjuntos entre los asociados de la Fundación, y más adelante en otros entornos culturales y educativos de la ciudad de Granada. 

Con este acuerdo, ya son tres los acuerdos de colaboración firmados por Alexandreia con distintas instituciones. El primero se firmó con la Universidad Politécnica de Madrid a los pocos meses de la creación de Alexandreia, y posteriormente con la Fundación Código Venezuela, que ofrece distintos servicios a más de 15.000 venezolanos afincados en España. Con ambas organizaciones Alexandreia ha desarrollado ya clubes activos. 

Con este acuerdo, Alexandreia ya está presente en cuatro localizaciones en España tras poco más de un año de vida: Madrid, Alicante, Melilla, y ahora Granada.

Recientemente la Asociación Alexandreia ha puesto en marcha el programa de Embajadores de Alexandreia para establecer contactos culturales en distintas zonas de España para crear nuevos clubes de lectura. Las personas interesadas en ser embajadores de Alexandreia pueden solicitar más información a través de contacto@alexandreia.org.

Nace Ágora Alexandreia – Encuentros con autores

Queremos presentar Ágora Alexandreia – Encuentros con autores, una nueva línea de actividades de la Asociación Alexandreia que complementa nuestra actividad central de creación de clubes de lectura.

A diferencia de las sesiones de los clubes, donde los protagonistas son los miembros comentando la lectura compartida, aquí el foco está en la conversación pública con el autor, en torno a su obra, su trayectoria, su contexto creativo y las lecciones que ofrece hoy su literatura.

Con esta iniciativa damos un paso más en la construcción de una comunidad lectora viva y participativa, creando espacios donde miembros de distintos clubes y público lector general pueden dialogar directamente con autores contemporáneos en un formato abierto, cercano y enriquecedor.

Los «Encuentros con autores» serán tertulias extraordinarias, conducidas por coordinadores de clubes Alexandreia y construidas alrededor de la conversación con un escritor invitado. Más allá del análisis de un libro concreto, estos encuentros buscarán conocer al invitado, entender su obra en un contexto determinado y explorar las resonancias que tiene hoy en los lectores. La estructura es simple y dinámica: una breve apertura institucional, un diálogo guiado entre coordinador y autor, seguido de un coloquio final donde el público puede intervenir libremente. Todo ello en sesiones de 60 a 90 minutos, en las que la literatura se convierte en conversación viva.

Esta iniciativa refuerza la presencia pública de Alexandreia, acercando a los autores a los lectores en un formato cercano, dando visibilidad al papel de nuestros coordinadores como dinamizadores culturales, y fomentando la transversalidad entre clubes al facilitar la participación de personas de distintos grupos. 

Los encuentros pueden celebrarse en librerías, bibliotecas, fundaciones u otros espacios culturales con capacidad para 20 a 50 personas, y pueden ser grabados o retransmitidos. Su gestación puede surgir de la propuesta de un coordinador, del propio autor, de una editorial o agente literario, siempre con aprobación de la Junta Directiva de Alexandreia. El coordinador responsable se encarga de la convocatoria y organización, con apoyo del equipo de comunicación, utilizando formularios de inscripción abiertos tanto a miembros como al público general.

Estamos contentos de poder anunciar la primera sesión de Encuentros con Autores:

Libro: Conversos (editorial Almuzara)
Autor: David Jiménez-Blanco
Co-protagonista de la obra: Samuel Bengio
Coordinador convocante: María José Gómez Yubero, coordinadora del club de lectura de Historia
Fecha: 3 diciembre 2025, 19:00h
Lugar: sede Instituto Español de Analistas

Con Ágora Alexandreia – Encuentros con autores queremos consolidar a Alexandreia como un referente cultural en el encuentro entre lectores y autores, impulsar una programación periódica de diálogos literarios, fortalecer relaciones con espacios culturales y editoriales, e ir construyendo una memoria audiovisual que refleje la experiencia lectora y humana de nuestra comunidad.

Seguimos ampliando horizontes, creando espacios de conversación auténtica y acercando la literatura a quienes quieren vivirla en primera persona. En Alexandreia, seguimos leyendo y conversando.

Creamos el club de lectura Clásicos Modernos sobre Narrativa

Damos un nuevo paso con la creación del club de lectura Clásicos Modernos sobre Narrativa en Madrid, el decimocuarto de Alexandreia en España.

Con este club volvemos a profundizar en la categoría de Narrativa, desde una perspectiva interesante. Este club se focalizará en obras memorables que han jalonado este género literario a lo largo de los dos últimos siglos. Se trata de obras escritas en unos contextos muy distintos del actual, con estilos literarios propios de su época. Además, son obras de autores mayormente fallecidos, pero que han dejado una huella imborrable en la historia de la literatura y en los lectores de más edad, manteniéndose como referencia obligada para una biblioteca bien construida. 

El nuevo club estará coordinado por Francisco Sáinz Fernández (Chisco), que ha coordinado de forma previa el club de lectura Economía 2. Muchas personas son lectores sobre temáticas diversas, y cambiar es una posibilidad en el universo de los clubes Alexandreia. 

Este club pone de manifiesto la flexibilidad y autogestión de que disponen los clubes Alexandreia a través del Documento de Alcance (Estatutos) de cada club, que permite contemplar las singularidades y el perfil de interés de cada grupo de lectura.

El primer libro libro que se leerá es Por qué leer a los clásicos, de Italo Calvino (Editorial Siruela). La primera sesión tendrá lugar el 22/01/2025. A partir de ese encuentro, serán los miembros del club los que propongan y voten el libro a leer en cada edición del club.

Con este club ya somos catorce en toda España, sobre ocho temáticas distintas, con 260 miembros, en tres ciudades y con tres acuerdos institucionales para desarrollar clubes en su seno. 

Vamos a seguir creando clubes en toda España, de todas las categorías literarias, a través de grupos de personas individuales o a través de instituciones y empresas que quieran promoverlos junto con Asociación Club de Lectura Alexandreia. Si estás interesado en hablar con nosotros o conoces a alguien interesado, contáctanos en https://lnkd.in/dPQmcast.

Nace el club de lectura Alexandreia Trencadís en Melilla

En nuestra expansión a través de la geografía española y las comunidades hispanohablantes, recién creamos el club de lectura Alexandreia Trencadís en Melilla sobre la temática Narrativa, bajo la coordinación de Toufik Diouri. Toufik es aquitecto y aparejador, basado en Melilla, natural de Larache (Marruecos): “abierto a todo lo que huele a arte y creatividad”. Escribe, además, poesía y en breve publicará su primera novela. Es contribuidor frecuente también en los medios locales de comunicación.

«Trencadís» es la pieza irregular tan característica en las composiciones de Antonio Gaudí. La obra en Melilla de su discípulo Enric Nieto ha hecho que se convierta en la segunda ciudad española en patrimonio artístico modernista, y la tercera de Europa. Además, Melilla es un mosaico de culturas e identidades compuestas, un lugar abierto a la creatividad por su diversidad. El trencadís es una buena metáfora de los clubes de lectura, porque aportan una diversidad que culmina en un proceso creativo común del que surgen composiciones hermosas.

Este es el segundo club que creado por la asociación fuera de Madrid, tras el club de lectura Alexandreia sobre Narrativa Negra en Alfaz del Pi (Alicante), que coordina el también escritor José Antonio Aguilar. 

En el club Alexandreia Trencadís se pueden proponer y leer libros de todas las tipologías narrativas conocidas sin distinción, en función de las preferencias de los miembros y del resultado de los procesos de selección. Los libros pueden ser tanto contemporáneos o recientes como clásicos. 

El primer libro que leerá el club Alexandreia Trencadís será Pedro Páramo, primera novela del escritor mexicano Juan Rulfo. La primera sesión tendrá lugar en noviembre. En la primera edición de cada club el libro a leer es designado por el coordinador. En las siguientes ediciones los libros son ya propuestos y votados por los miembros de cada club a través de la aplicación Alexandreia. 

Vamos a seguir creando clubes en toda España, de todas las categorías literarias, asociándonos con grupos de personas o a través de instituciones y empresas que quieran promoverlos junto con Asociación Club de Lectura Alexandreia. Si estás interesado en hablar con nosotros o conoces a alguien interesado, contáctanos en https://lnkd.in/dPQmcast.

Creamos los « Embajadores de Alexandreia »

Ya que Alexandria es una plataforma en red de clubes de lectura, hemos decidido crear la figura de Embajador/a de Alexandreia, con el objetivo de desarrollar una red de personas que diseminen lo que hacemos en toda España, a través de contactos institucionales o empresas que puedan ser candidatos a actividades conjuntas con Alexandreia, y en particular a crear clubes de lectura a través de un acuerdo asociativo conjunto. 

Todos los que creemos en Alexandreia compartimos con las personas que conocemos la experiencia de clubes de lectura, pero el Embajador representa más institucionalmente a Alexandreia. 

1. ¿Quién puede ser Embajador/a de Alexandreia?

En este momento buscamos personas que nos conozcan, en cualquier parte de España, y los miembros de los clubes de lectura son candidatos ideales si lo desean, incluyendo personas que ellos recomienden. Ser miembro y Embajador es totalmente compatible. 

¿Qué estamos buscando en los candidatos?

  • Personas culturalmente abiertas. Personas con amor por la lectura y la conversación, que compartan la forma de leer y dialogar que caracteriza a Alexandreia (#LectoConversadores). 
  • Con buena inserción en su entorno local: relaciones con sociedades instituciones culturales, universidades, bibliotecas, empresas, asociaciones o administraciones.
  • Que tengan la motivación de promover la creación de nuevos clubes de lectura, tanto autogestionados como en colaboración con instituciones. Incluso pueden crear su propio club, aunque no es necesario.
  • Con capacidad de coordinación, entusiasmo y disposición para colaborar en equipo con la Junta Directiva y con otros embajadores.

Para ser Embajador de Alexandreia, la persona candidate deberá ser aprobada por la Junta Directiva de la Asociación Alexandreia. 

2. ¿Qué hará un Embajador/a?

  • Explorar oportunidades para lanzar nuevos clubes de lectura Alexandreia en su zona geográfica o entre los contactos que tenga, aunque estén en otra localización. 
  • Tejer relaciones con instituciones y colectivos que puedan acoger clubes.
  • Actuar como representante local de Alexandreia, con los materiales de identidad que la asociación le facilitará.
  • Coordinar contactos con otros embajadores y con la Junta, en un marco organizado y compartido.
  • Acompañar el proceso inicial de presentación y puesta en marcha de un club con el candidato que presente, con el apoyo y materiales de Alexandreia.

3. Material de identidad que Alexandreia facilitará a sus Embajadores/as

  • Tarjeta de visita Alexandreia personalizada.
  • Correo electrónico corporativo (@alexandreia.org) para los contactos oficiales.
  • Presentaciones institucionales y dosieres para introducir el proyecto en instituciones.
  • Documentos explicativos y actualizaciones sobre el funcionamiento de los clubes y la asociación.
  • Guía de argumentario con mensajes clave para explicar la misión y el valor diferencial de Alexandreia.
  • El Embajador puede indicarlo en su perfil de redes sociales como LinkedIn.

4. ¿Qué ofrece Alexandreia a sus Embajadores/as?

  • Acompañamiento cercano de la Junta Directiva en cada fase.
  • Acceso a materiales de apoyo y a la red nacional de embajadores.
  • Reconocimiento como parte activa de una iniciativa cultural con proyección nacional y quizá a futuro internacional.
  • Espacio para coordinar esfuerzos y aprender conjuntamente de la experiencia.

5. ¿Por qué ser Embajador/a de Alexandreia?

  • Ser embajador/a significa contribuir a extender la cultura de la lectura compartida en España y fuera de ella. 
  • Significa abrir nuevos espacios de conversación, comunidad y pensamiento crítico. Es ser parte de un proyecto pionero que conecta lectores, instituciones y territorios en torno a los libros.

6. ¿Se recibe alguna remuneración por ser Embajador/a de Alexandreia?

No. La actividad es voluntaria y gratuita, como la que realizan todas las personas en Alexandreia, que es una asociación sin ánimo de lucro.

7. ¿Cuáles son los siguientes pasos?

Escribe a contacto@alexandreia.org indicando tu nombre y apellidos, teléfono, una descripción de tu perfil personal, académico, profesional y nos pondremos en contacto contigo.