por Enrique Titos Martínez
(Granada, 1960). Economista egresado del posgrado en IESE Business School y Kellogg Business University (EEUU) con trayectoria profesional en varios grupos financieros nacionales e internacionales, en las áreas financieras, de tesorería y seguros. Casado y padre de cuatro hijos; consejero y consultor de innovación en varias empresas, experto en procesos de transformación. Creador del Consejos Asesor de Innovación Abierta (CAIA) en Caser Seguros (Grupo Helvetia). Cofundador y Director del grupo El Alcázar de las Ideas, Jurado de los Premios Knowsquare, Fundador y Presidente de la Asociación Alexandreia Club de Lectura, y fundador de Cineforum Mensajes de Cine.
¿Qué nos diferencia de una máquina? ¿Dónde termina el conocimiento y empieza la conciencia? ¿Puede una inteligencia artificial desear vivir, sentir alegría o temer la muerte? Estas preguntas, que hasta hace poco parecían reservadas a los guiones de ciencia ficción, empiezan a resonar con fuerza en los espacios más serios del pensamiento científico y filosófico. Precisamente en ese cruce entre el cine, la neurociencia y la reflexión humanista se sitúa el libro Cosas que nunca creerías, del neurocientífico Rodrigo Quian Quiroga.
A través de diez películas icónicas, desde Blade Runner hasta Matrix, el autor invita a un recorrido que no sólo es un homenaje a la ciencia ficción como género visionario, sino también una profunda meditación sobre los límites –cada vez más difusos– entre hombre y máquina, recuerdo e invención, lo vivido y lo proyectado. Su propuesta es provocadora: si nuestra identidad está anclada a la memoria y ésta puede manipularse, ¿qué garantiza la autenticidad del yo? ¿Seríamos los mismos si olvidásemos lo que somos? ¿Qué pasaría si pudiéramos programar nuestros recuerdos?
Lejos de ser un tratado técnico, el libro es una guía apasionada que combina el rigor científico con una escritura accesible y estimulante. Rodrigo Quian Quiroga, también autor de Borges y la memoria, se apoya en sus descubrimientos sobre las «neuronas de concepto» (células cerebrales que asocian ideas abstractas a imágenes concretas) para construir un puente entre el laboratorio y la pantalla. También, nos recuerda con una admirable humildad que la ciencia aún no tiene todas las respuestas. Hay misterios aún, como la conciencia o el sentimiento de finitud, que escapan a nuestra comprensión.
En Odisea del espacio 2001, el ordenador HAL 9000 asesina por miedo a ser desconectado. En Minority Report, la tecnología permite anticipar delitos futuros, cuestionando el libre albedrío. En Abre los ojos, vivir tiene sentido porque existe la posibilidad de morir. Cada una de estas historias plantea una hipótesis que la neurociencia aún no puede confirmar ni refutar del todo. ¿Podrá una máquina sentir lo que un ser humano? ¿Podrá sufrir nostalgia, sentir deseo o arrepentimiento? En palabras del autor, la inteligencia artificial puede imitar, pero todavía no puede encarnar la experiencia emocional que define a lo humano.
El libro de Quian Quiroga recuerda que la ciencia ficción ha sido siempre una manera de preguntarnos por el presente. Sugiere que las distracciones no son profecías, sino espejos deformados en los que podemos ver reflejadas nuestras aspiraciones, miedos y contradicciones. También, insiste que en un mundo cada vez más mediado por algoritmos, realidades virtuales y procesos automatizados, preguntarse qué significa ser humano es más urgente que nunca.
Un texto que empuja hacia un lugar incómodo y necesario: el de la duda.

PARA PROFUNDIZAR…
Una lectura imprescindible que dialoga directamente con Cosas que nunca creerías es ¿Sueñan los androides con ovejas eléctricas? de Philip K. Dick (Minotauro, 2020). Esta novela, que dio origen a la película Blade Runner, plantea con audacia y sensibilidad preguntas similares a las que explora Rodrigo Quian Quiroga: ¿qué significa ser humano?, ¿puede una máquina sentir empatía?, ¿dónde reside nuestra identidad? Ambientada en un futuro distópico, la historia enfrenta a los lectores con seres artificiales casi indistinguibles de los humanos y los empuja a reflexionar sobre los límites entre la conciencia auténtica y la simulación. Una obra visionaria que sigue resonando con fuerza en el debate actual sobre inteligencia artificial y humanidad.
